
Día 1
Un pueblo que pertenece a Cristo
“Pablo, apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios: A los santos que están en Éfeso y que son fieles en Cristo Jesús: Gracia a ustedes y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.” Efesios 1:1-2, NBLA
¿Qué está diciendo Pablo?
Pablo abre la carta presentándose como “apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios”. Su ministerio no nació de su propia ambición ni de sus méritos: fue Dios quien lo llamó.
Luego se dirige a los creyentes como “santos” y “fieles en Cristo Jesús”. Aquí “santos” no describe a personas perfectas, sino a personas apartadas para Dios. Y su identidad queda definida por una expresión que recorrerá toda la carta: están “en Cristo Jesús”.
Finalmente, Pablo les desea “gracia” y “paz”. La vida cristiana no comienza con lo que nosotros hacemos para llegar a Dios, sino con lo que Dios ya nos ha dado por medio de Cristo.
Vivamos esta verdad
Pablo se describe a sí mismo como alguien que sirve “por la voluntad de Dios”, y describe a los creyentes como personas que pertenecen a Dios y viven “en Cristo”.
Esto pone el dedo en una forma equivocada de vivir la fe: querer los beneficios de pertenecer a Cristo sin aceptar que ahora nuestra vida le pertenece a Él.
No podemos llamar a Jesús “Salvador” mientras seguimos insistiendo en ser los dueños absolutos de nuestra vida. Si estamos en Cristo, nuestra identidad ya no puede sostenerse únicamente en lo que queremos, en lo que sentimos o en lo que otros opinan de nosotros.
Pertenecer a Cristo significa que Él tiene derecho sobre nuestra vida.
Por eso, hoy no basta con preguntarte: “¿Creo en Jesús?”. La pregunta que confronta es otra: ¿hay alguna parte de mi vida donde sigo actuando según mi propia voluntad, aunque sé que Cristo quiere algo distinto?
La respuesta correcta ante este texto no es admirar nuestra nueva identidad, sino vivir conforme a ella.
Mi respuesta a Dios
- ¿En qué área concreta estoy resistiendo la voluntad de Dios para seguir haciendo lo que yo quiero?
- ¿Qué paso puedo dar hoy mismo para vivir como alguien que le pertenece a Cristo?
