COMO ENFRENTAR EL MUNDO
Muchos cuando llegan a los caminos del Señor vienen con ganas de ser radicales en todas las áreas de su vida. No quieren nada del mundo. Sin embargo como no saben manejar algunas situaciones se dejan vencer por las circunstancias.
Todos llegan motivados con la firme decisión de abandonar el pecado definitivamente; pero ceden a la tentación cuando no saben reaccionar frente alguna situación difícil.
1.1 ¿Que es el mundo?
MUNDO: El mundo representa todo aquello que desagrada a Dios, se opone a sus enseñanzas y está bajo el dominio de Satanás
Las filosofías, los conceptos y las doctrinas que distorsionan ò denigran a Cristo y su sacrificio en la cruz del calvario, ofreciendo otro tipo de salvación diferente a lo establecido por Dios en su palabra, son manifestaciones del mundo.
El apóstol Juan señala tres aspectos que manifiestan el amor al mundo: Los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida.
1.1.1 Deseos De La Carne:
Son aquellos que están por naturaleza en nosotros y nos impulsan a hacer lo malo incitándonos, aun desde niños, a seguir lo que la carne quiere. Se pueden describir como la satisfacción, pasión o goce que se siente por las cosas incorrectas y con las cuales le damos lugar al pecado en nuestras vidas. Gálatas nos da una larga lista de los pecados de la carne, esta incluye los pecados sexuales, los relacionados con religiones paganas como la hechicería y los relacionados con el temperamento ò carácter.
El fruto del Espíritu es todo lo opuesto a la carne. En relación con Dios: Amor gozo y paz; con los demás, paciencia, benignidad y bondad; con nosotros mismos: Fe, mansedumbre y templanza.
Nuestro propósito debe ser entonces que nuestro espíritu venza en la lucha con la carne, alimentándolo y cuidándolo de tal forma que ante la tentación el espíritu prevalezca.
Santas confronto a ambos Adanes, el primero (Adán) y el último (Jesucristo), por medio de cada una de estas tres vías de tentación,
Satanás también reto a Jesús por medio de los deseos de la carne justamente en el punto de su aparente vulnerabilidad, Satanás no es omnisciente, pero tampoco es ciego supo sobre la aparente vulnerabilidad de Jesús a la tentación física observándolo ayunar durante 40 días.
Satanás también nos observa buscando puntos vulnerables en nuestro apetito por la comida, el descanso, la comodidad y el sexo. La tentación es mayor cuando el hambre, la fatiga y la soledad son agudas.
La tentación de los deseos de la carne tiene como propósito y objetivo alejarnos de la voluntad de Dios y convertirnos en esclavos de nuestros apetitos carnales.
Cada vez que uno se vea incitado a satisfacer una necesidad legitima actuando de una forma independiente de Dios está siendo tentado por la vía de los deseos de la carne, cuando se resiste a esta tentación se está declarando que se depende de Dios para satisfacer las necesidades a si es como se permanece en la vid verdadera recurriendo a los recursos que Juan menciono en el capítulo 15, versículo 15, pero cuando se rinde a esta tentación sufre su improductividad como cristiano pues aparte de Cristo nada podemos hacer.
1.1.2 Deseos De Los Ojos:
Los deseos de los ojos apelan al interés propio y egoísta y ponen a prueba la palabra de Dios.
El fruto prohibido era una delicia para los ojos.
Los deseos de los ojos nos alejan sutilmente de la palabra de Dios deteriorando nuestra confianza en Dios, VEMOS LO QUE EL MUNDO OFRECE Y LO DESEAMOS POR ENCIMA DE NUESTRA RELACIÓN CON DIOS empezamos a confiar más en nuestra perspectiva de la vida propia que en los mandatos y promesas de Dios encendidos por los deseos de los ojos tomamos todo lo que podemos obtener creyendo que lo necesitamos y nos auto engañamos sobre lo que Dios quiere realmente que tengamos.
Los ojos pueden ser fuente de vida, pureza e inspiración ò instrumentos de maldad, perversión ò malos deseos. Los ojos pueden ser descritos como: “la principal avenida de la tentación “.
Los deseos de los ojos pueden describirse como un goce morboso, mal intencionado y egoísta, así también la mente y la imaginación.
La palabra “mira”, se refiere a los deseos de los ojos, a una mirada cargada de lascivia, la cual despierta en nuestra mente imágenes y deseos impuros.
Alguien dijo: “la primera mirada no es pecaminosa, la segunda si, esta segunda mirada busca satisfacer así sea en la mente sus propios deseos.
Los deseos de los ojos incluyen no solo la vista, también la mente y la imaginación y buscan satisfacerse por medio de la pornografía, literatura ò películas que no edifican, creando una adicción que solo puede ser saciada cediendo a los placeres de la carne.
Generalmente, los deseos son alimentados a través de pensamientos que inducen a ver el pecado con agrado, placer y codicia, levantando argumentos para justificarlo, haciéndolo parecer insignificante y diciéndole que como no lo ha llevado a cabo no es pecado.
La mente no se centra, en las consecuencias que tarde o temprano llegarán, sino en el placer y el deseo que se quiere sentir otra vez.
Como podemos ver, la influencia de los deseos de nuestros ojos son graves, manipulan nuestra mente y nos llevan a olvidarnos de lo que Cristo hizo por nosotros por esto es bueno seguir el consejo del apóstol Pablo, quien nos exhorta a andar en el espíritu y no satisfacer los deseos de la carne.
1.1.3 Vanagloria De La Vida:
Se refiere a creer que el sentido de la vida se encuentra en la apariencia y en el precio de las cosas y no en el valor que Dios le ha dado. La vanagloria hace alusión a dejarse llevar por la superficialidad, infla el ego y nos hace creer que se es más valioso por la posición, el dinero y los amigos.
Estas “vanidades” se convierten en fortalezas en quienes le dan lugar y les hace creer que son ellas las que le dan su lugar con la gente que les rodea. Por esta razón, algunos pasan por encima de otros violando principios bíblicos y la voluntad de Dios; detrás de su apariencia ocultan su inseguridad.
Un ejemplo de ello es cuando gasto más de lo que gano y vivo lleno de deudas que roban la paz.
No abandono este habito, pues quiero aparentar que soy rico comprando ropa de marca, celular ò asistiendo a sitios “IN” pensando que así gano el respeto de la gente.
Dios quiere que seamos prósperos. Cuando le amamos, él nos lleva a una buena posición. Nuestro valor nos lo da Dios y no sus beneficios, si le buscamos primero lo demás nos será añadido, ganaremos el respeto y la autoridad dada por el Señor y no por el dinero.
VIDA SOCIAL.
Somos seres sociales por naturaleza. Necesitamos de los demás para realizarnos como personas.
1.1 Nuestro Primer Desafío: La Gente Que Nos Rodea
Después de aceptar a Cristo con lo primero que nos enfrentamos es con nuestra familia, los amigos de toda la vida y los compañeros o conocidos.
Todos ellos nos confrontan y abordan con preguntas como: ¿Es verdad que eres cristiano?, ¡No me digas que ahora no te tomas un trago!, ¡No te creerás todo lo que te dicen allá!, ¿Verdad que te prohíben tener novio (a)? o ¡Te dejaste lavar el cerebro!
Todos nos hemos visto confrontados a situaciones y preguntas como estas. Ahora la pregunta es: ¿Cómo actuar ahora ante este grupo de personas?
Como Actuar Frente A Los No Creyentes
Actúe con convicción y serenidad
Enfrentar preguntas mal intencionadas no será difícil, si está plenamente convencido de haber tomado la decisión correcta y escogido lo mejor. Esto le dará seguridad y convicción, al igual que cuando con astucia buscaban la caída de Jesús y Él con sus respuestas dejó sin palabras a sus opositores; así lo hará usted, pues Él será quién hable a través de su vida. Por ejemplo a Jesús le preguntaron: ¿No es lícito dar tributo al César, o no? Mas Él,comprendiendo la astucia de ellos y les dijo:
Ese mismo Jesús está ahora a tu lado, así que no se deje intimidar, su palabra dice: “Todo aquel que en El creyere no será avergonzado” Romanos 10: 11
Actúe con naturalidad y responda serenamente: “Ahora si estoy disfrutando verdaderamente de la vida que Jesús me ha regalado y desearía que ustedes también vivieran esta nueva vida” Si a esto responden con ironía o sarcasmo, no se enoje, mantenga la calma. Lo más importante es el testimonio que damos de Cristo.
Sea radical, comprobará que la gente trata de manipularlo para que usted ceda a sus caprichos, cuando vean firme su posición, le respetarán, de manera que cuando tenga problemas, a la persona que acudirán será a usted.
¡Recuerde! Nada alegra más al reino de las tinieblas que un creyente enojado o fuera de sí. Eso trae felicidad al adversario, pues cuando se aíra frente a la gente pierde autoridad y le da motivo a sus oponentes para ridiculizarlo. Lo más sabio es poner en práctica el consejo de Pedro:
Preocúpese por agradar a Dios y no al hombre.
Satanás tratará de infundirle temor al qué dirán, a la burla y al escarnio de la gente. Le puede hacer creer que lo peor que le puede pasar es fallar a los ojos de los hombres o perder aceptación del grupo. Muchos, engañados por el adversario, niegan a Jesús para tener la aprobación de los amigos.
Si se avergüenza de ser fiel a Dios es porque no le ama lo suficiente, le preocupa más el estar bien con la gente que con Dios; por lo tanto, terminará sin la aprobación de Dios y finalmente sin la de los hombres.
El rey Saúl escogió agradar a los hombres antes que a Dios y esto hizo que Él lo desechara como Rey y perdiera influencia sobre el pueblo .
Para nosotros la clave es recordar el sacrificio de Cristo en el calvario y decidir mostrarle al Señor que no fue en vano, así no seremos creyentes por conveniencia, sino por convicción.
No sea espiritual en la iglesia y en la calle uno que no conoce a Cristo; trate al Señor como lo haría con la persona que ama: Defendiéndola si la están maltratando o humillando, haciendo lo que le agrada y tenga en poco la aprobación de los demás.
El papá de Carlos Marx, cambió sus convicciones cuando se fue de Alemania a Inglaterra. En Inglaterra le convenía dejar de lado las convicciones judías que había practicado toda su vida. Marx, su hijo, perdió toda credibilidad en Dios al ver la hipocresía de su padre y declaró que la religión era el opio del pueblo.
“Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo le negaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 10: 33).
Consciente de esta verdad debe renunciar a ser agente secreto de Jesucristo y confiéselo delante de los hombres para que Él lo reconozca delante del Padre. No tiene por qué avergonzarse ante las preguntas mal intencionadas o de tono burlesco, no ceda a sus caprichos sólo para demostrarles que no es un fanático.
